Algunos links…

29-January-2007

Acá tienen algunos de los blogs y sitios que he estado visitando frecuentemente desde hace algún tiempo. Muchos tienen relación con los temas que trataremos acá como: negocios, innovación, educación, tecnología y algunas veces cosas sin ninguna relación.

Seth’s Blog – Blog de Seth Godin, autor de siete libros sobre marketing.
Duct Tape Marketing – Escrito por John Jantsch. Marketing al estilo de MacGyver.
Business + Design – “la intersección entre negocios y diseño”
Tyner Blain
– Blog sobre Ingeniería de Software
Getting Finances Done – Finanzas para todos.
Lifehacker – “Don’t live to geek. Geek to live”
David Seah – productividad.

Y en el lado divertido:

The Dilbert Blog – por Scott Adams, autor de Dilbert. No hay nada más que decir.
Fark – No, no son noticias.

Algunos de estos sitios ya están agregados a nuestra sección de links, y si tienes tienen algun sitio interesante que compartir déjalo en los comentarios.

Libros Gratis

23-January-2007

OpenCulture un sitio muy interesante, anunció ayer que existen 45 libros gratuitos (distribuidos bajo una licencia de Creative Commons) listos para descargar.

A primera vista esto parece perjudicar las ventas de las casas editoriales, pero Lawrence Lessig, quien tiene un libro entre este listado, comenta que se da un efecto contrario al esperado. Cuando las personas tienen acceso al contenido primero de forma gratuita, se verán más inclinadas a comprar la versión impresa.

La primera vez que supe sobre este modo de distribución de libros fue hace unos 3 años cuando me topé con un libro de Bruce Eckel sobre Java. Incluso el libro contenía un CD con una versión electrónica completa del libro para que los lectores la compartieran.

En lo personal, me parece que este modo de distribución podría aplicarse en otros ámbitos aparte de la publicación de libros. (De hecho, es una modelo similar al usado por los ditribuidores de shareware).

Creo que todo este tema tiene cierta importancia en relación a lo que comentó w.j sobre el valor del conocimiento.

Desde el momento en el que nuestros predecesor genealógico logró articular un sonido, hasta los últimos descubrimientos de la mecánica cuántica.  La información siempre ha sido un conjunto de datos entrelazados que nos permiten cruzar el puente que une el sueño de una realidad.  Más importante aún, es estar concientes de que la información tiene un precio que a veces, excede tanto nuestra realidad como nuestros mismos sueños.

El costo de la información va ligado directamente a su misma recolección, así como a su transmisión.  Sin ir muy lejos, muchos de nosotros hemos tenido que comprar alguna vez un libro que, al analizar sin tanto detalle su costo por material físico, demuestra la relación directa que hay entre la complejidad de un contenido y nuestro dolor en el bolsillo.  No es secreto, Guatemala no es un país que desarrolle o promueva (eficientemente al menos) el hábito de la lectura.  Por ello, casi cualquier precio por hacer algo tan poco activo (aparentemente) es simplemente demasiado alto.

El precio del conocimiento 

Sin embargo, hay ciertos temas que ameritan el que analicemos si realmente el conocimiento que se encuentra en un libro es realmente valedero de su precio.  Tomemos por ejemplo, arbitrariamente, un libro de matemática, más específicamente, un libro de Cálculo.  Sin tomar en cuenta de que el libro básicamente trae más dolores de cabeza que soluciones prácticas a la vida diaria, su precio puede variar desde los $40 hasta los $350.  ¿Será este precio algo “razonable” por aprender del tema?  Ese es un tema difícil de tratar, pero expongamos algunos puntos interesantes:

Primero, ¿quién quiere saber de cálculo?  ¿Voluntariamente por lo menos?  Académicamente, otorga un valor a nuestra forma de pensar, pues dada la metodología para enfrentar ciertas operaciones, vamos expandiendo nuestros horizontes mentales a la hora de la resolver problemas de tal forma que vamos aplicándolo más allá del cálculo mismo.  Sin embargo, el cálculo no tiene ningún valor que pueda ser relacionado directamente con el dinero para poder otorgar un precio a un libro.  Segundo, ¿cuándo necesitamos el cálculo?  Digo, pocos de nosotros necesitaremos saber el volumen que describe una función rotando constantemente en un eje.  Creo.

¿O si?

Una solución no tan evidente

El dilema del mismo, recae en lo que ha conllevado, a mi humilde criterio, a un ineficiente proceso de transmisión del conocimiento a nivel latinoamericano.  En países desarrollados, el ir a la escuela es algo muy sencillo (para el usuario final).  Los impuestos de los ciudadanos van subsidiando los costos del entrenamiento de un infante (impuestos de hasta el 55%).  Muy bien, una persona aprende “gratuitamente” y el estado ve esto como una inversión a largo plazo redituable al poder facilitar una persona entrenada que pagará sus impuestos y esta subsidiará a la siguiente.

Ahora, en América Latina, la historia es un tanto distinta.  Primero, el estado no subsidia con la misma fuerza el estudio.  Lo que es peor, los impuestos que pagan los ciudadanos es considerablemente inferior a Europa y si no es suficiente, existe un porcentaje considerable de evasión de impuestos a la hora de la declaración de ingresos/egresos.  ¿Dónde está el dilema?  ¿Cómo es ineficiente la transmisión de conocimientos?

La ineficiencia en la comunicación de conocimientos de forma escrita en América Latina recae en el hecho de nosotros pagamos el precio de la eficiencia europea bajo la economía latina.  En otras palabras, un autor puede invertir, digamos arbitrariamente, 5 años de su vida experimentando detrás de un microscopio, controlando pipetas y marcando platos de Petri y justificar bien una suma “razonable” por sus estudios y nuevos conocimientos.  Dada la economía de los países desarrollados, esta persona merece la exaltación y admiración de sus colegas y así también, el reconocimiento monetario de su esfuerzo.

Pocos académicos latinoamericanos hacen esto (en América Latina), dado el sistema que fomenta poco (o casi nulamente) la investigación.  Entonces, en lugar de realizar la investigación, pagamos por el libro que contiene la más reciente información y dicho precio resulta exorbitante a nuestro modesto presupuesto.

Opciones para más acceso a la información 

Entonces: ¿Deberíamos luchar y velar porque estos autores (junto a sus astutas editoriales) se lleven tremendo pedazo de pastel con los precios que estos cobran para investigar y publicar sus recientes descubrimientos?  O ¿deberíamos seguir pagando los precios exagerados, por lo menos a nuestro presupuesto latinoamericano?  No hay respuesta simple.  Si el pago por una investigación fuera poca, esto desmotivaría al académico a investigar y a la editorial a publicar y entonces causaríamos una desaceleración a los nuevos hallazgos que son tan fundamentales para temas tecnológicos y de salud que ahora son de tanta relevancia.  Y si seguimos pagando los precios tan elevados para ciertos temas o libros, el conocimiento únicamente llega al que pueda pagarlo y dada la situación económica de América Latina (en su gran mayoría, en vías de desarrollo), entonces pocos tienen acceso a ella.  Esto, seguiría fomentando la poca (y a veces mala) educación de nuestra gente que finalmente, nos estanca en economías agrícolas y poco capacitadas que no generan un progreso concreto para acelerar saludablemente nuestras economías.

La solución subyace más en los sistemas educativos de nuestra nación.  El mal manejo de presupuesto, la poca constancia en tomar un enfoque y darle continuidad a largo plazo y las posibles reformas al peso del impuesto del contribuyente y su impacto en la educación del futuro.

Un análisis intenso y detallado del proceso de la comunicación/transmisión de conocimiento podría llevarnos a justificar una reingenría del proceso de otorgar valor al conocimiento, pero

¿quién nos pagaría por ello en América Latina?

¿Anarchy qué?

19-January-2007

Ayer recibí muy buenos comentarios (tanto públicos como privados) sobre nuestro sitio y nuestro blog. Gracias a todos por sus ideas y sugerencias.

Algo interesante es que existe cierto interés por conocer el origen del nombre Anarchy Junky.

La historia es algo borrosa en mi mente (como muchas cosas), pero va algo así:

Hace algún tiempo, mientras trataba de encontrar un proyecto de graduación para la universidad, que me interesara lo suficiente, encontré que existen algunos problemas cuando se quieren clasificar archivos en una jerarquía de directorios. Así que decidí indagar más sobre el tema y crear un sistema de clasificación diferente. Como no sería jerárquico, decidí llamarlo anárquico.

El concepto de la anarquía, como un sistema social, es una de las ideas más criticadas. Se requiere un gran esfuerzo para hacerla funcionar y hay quienes dicen que sencillamente nunca podrá funcionar. Pero como muchas otras cosas que dicen, lo pongo en duda. ;)

Mientras tanto, con Walter intentábamos iniciar nuestros propios negocios y buscábamos un nombre con el cual identificarnos. Debido a nuestra forma poco convencional de hacer algunas cosas, Anarchy surgió como una opción natural. Luego, durante una conversación Walter sugirió “Anarchy Junky”.

Durante algún tiempo “Anarchy Junky” fue la etiqueta usada para nombrar literalmente cualquier idea que se nos ocurriera para hacer negocios… así que nos fuimos identificando cada vez más, hasta que formalmente se convirtió en el nombre de nuestra organización.

Creo que la idea de la Anarquía tiene muchas formas de ser aplicada en situaciones reales y crear muy buenos resultados. Así que espero poder ampliar más sobre este concepto en el futuro.

Bienvenidos

17-January-2007

Hola! Gracias por visitar el recien nacido blog de Anarchy Junky.

Anarchy Junky es un proyecto en formación. Si no sabes qué es Anarchy Junky esto puede darte una idea. Y si quieres saber quiénes estamos involucrados, lo puedes ver acá.

En este blog publicaremos muchas ideas interesantes a las que hemos llegado guiados por la curiosidad. Probablemente encuentres que no estás de acuerdo con las cosas que decimos, pero nuestro objetivo no es convencerte de que estamos en lo correcto (de hecho, muchas veces no lo estamos). Nuestro objetivo es comunicar todas estas cosas que se nos ocurren y comentarlas con quienes tienen algo que aportar. Muchas de las cosas que verás aquí las hacemos sólo por el deseo de experimentar algo nuevo, algo que creemos que vale la pena intentar porque es diferente a lo que otros han hecho.

Así que te invito a que te suscribas a nuestro feed, y que compartas tu opinión con nosotros. Estoy seguro de que podrás aprender algo de nosotros y nosotros aprenderemos de ti. Disfruta la anarquía.